miércoles, 19 de octubre de 2011

Con una sola de tus sonrisas

Despierto cada mañana con los resquicios de tu sonrisa aún en mi retina, como si no existiera despertar próximo. Es tu mirada, a cada vuelta, la que me asombra; la que, por alguna razón que desconozco, desmorona mis esquemas acerca la cordura de este mundo loco. Me sorprendo, creyendo percibir tu olor, entrando en estado de demencia, pudiendo sentir que estás cerca cuando la distancia es eterna. Y si pudiera, que sería de mi, que sería de todo. Si pudiera borrar ese ladrillo ficticio que me golpea, que te aparta.

domingo, 2 de octubre de 2011

Pleno esplendor de ti, en mi.


Dime que no es posible. Encuéntrame en tu mente, divagando sobre nuestras posibilidades. Mutuas. Convergentes. Ayúdame a encontrarme en mi misma.
Mi pequeña bola hecha de cristal se hace grande.
Noches que se vuelven grismente rosadas. Sin ti se me hacen amargas. Y sin entender qué es lo que ocurre en mi interior, me dejo divagar.
Sólo dime que no es posible para poder volver en mí. Para recuperar mi mente. Para abandonar mi propósito de invadir la tuya. Recuperar el control de las ideas que tú conduces.