martes, 4 de diciembre de 2012

Todo lo que diga en esta oscura noche de deslumbrante Luna carece de sentido.
Todo, excepto que me haces falta. Que mi noche está oscura a pesar de la luz.
Vuelve pronto, necesito ver de nuevo tu sonrisa.

sábado, 20 de octubre de 2012

Tardes frías

De nuevo me veo ante un teclado. Algo a quien contarle lo que siento.
De nuevo me sorprendo de los cambios que pueden ocurrir cuando una chispa se enciende y prende toda una conexión de ideas, de neuronas. Si es que me queda algo de esa actividad cerebral y no estoy obsoleta de pensar o sentir.
La belleza no existe fuera, no es un ente como la verdad de aquellos que defienden una verdad ajena al ser humano, algo como un dios. No, no es esa belleza la nuestra. Nuestra belleza la construimos nosotras, hacemos bonito lo bonito, hacemos memorable lo que recordamos con sonrisas. No hay belleza al margen de los sentimientos. Y los sentimientos, de nuevo, también los construimos.
Y aquí caminan también mis ideas constructivistas, despojos de ideas que aún permanecen en los resquicios de esa puerta entreabierta. No la cierres. No me dejes cerrarla.
Lo bonito lo hacemos nosotras.
Esa puerta que permite viajes al futuro, o al pasado. Es mi puerta mágica. Es la puerta que a veces me deja soñar, imaginar cómo puedo hacer de mi vida algo memorable, porque, de nuevo, lo hago yo. También es aquella que me permite recordar los momentos que ya hice bellos y guardé en mi conciencia. Aquellos como los paseos, un templo, una voz y unas risas, unas calles y unas luces, unas películas... pero también unas lágrimas, luz gris, oscura. Por suerte la memoria se ocupa de borrar los recuerdos negativos, o eso enseñan.
Es la puerta que me permite sonreír por miles de momentos a tu lado, y me da fuerzas, me ayuda a seguir, me dice que hay algo bueno por lo que merece la pena luchar y esperar.
No me dejes cerrarla.
Siento estar tan loca como para pensar que puedo manejar los hilos que me conducen. Siento creer que si quiero, puedo. Si imagino, lucho. Siento creer que yo construyo mi belleza, y mi belleza sigue permaneciendo en los momentos a tu lado.

lunes, 25 de junio de 2012

Batido de chocolate

Y se plantan casi las 4 de la mañana, y estoy aquí, con un batido de chocolate, echando de menos tus latidos.
Ha llegado un punto en que ya no sé distinguir hacia quién diriges lo que pones, a quien echas de menos y con quién no te gusta no estar... Y aún así, sigo intentando darme por aludida en todas tus letras, tus dedicatorias, tus canciones, sigo intentando darme por aludida en todos tus pensamientos, para vaciar tu mente de aquello que te hace obtusa, y proponerte el mejor plan para pasar conmigo el tiempo y hacerlo eterno.
Y sigo intentando no jugar a hacernos daño, prometerte que te quiero, caminar paso a paso a tu lado, y que nadie nos aleje. Sigo queriendo verte sonreír cada mañana, y cada noche. Quiero poder verte llorar de alegría un amanecer, y algún que otro atardecer. Quiero borrar tus heridas con las lágrimas que ahora mismo me desbordan, hacerte sentir la princesa de un cuento mal escrito, pero con historias reales.
Te quiero a ti, y aunque los mares jueguen a invadirnos, aunque las tierras quieran separarnos y el viento confundirnos, sigo sabiendo que te quiero, que lo hago.

viernes, 25 de mayo de 2012

Tierra

Poco a poco permites que la tormenta separe dos pedazos de tierra totalmente unidos. Con sus vendavales, sus aguas, y sus repentinas calmas.
Poco a poco esa tormenta crece y separa esa tierra. Pero es curioso, porque esa tormenta no sería nada sin un poquito de esa tierra. Es poder de la tierra decidir si quiere que haya tormenta, pues si se establece en sí mima, vive por sí misma, y se nutre por sí misma y por su otro pedacito de tierra, no necesitará aguas que la bañen ni vientos que la agiten.

No permitas que una tormenta separe lo que el tiempo ha unido, pues la tormenta y el tiempo se van, pero lo que se une queda unido, y lo que se rompe es dificil recomponerlo desde sus pedazos.

Si vuelves, tormenta, a movilizar esas tierras, probablemente descubrirás que sin tierras no eres nada, que no dejarás que los dos pedazos permanezcan unidos si te empeñas en inundarlos, que el mundo dejará de tener sentido para tí cuando no tengas ningún pedazo de tierra más que separar, y sólo te puedas separar en tí misma.

martes, 8 de mayo de 2012

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Utilízalo. Es la mejor manera para hacerme daño.

martes, 10 de abril de 2012

Título de una canción.

Después de pasar días alejada de ti, te recupero.
He hechado tanto de menos tu sonrisa, tu voz, tu mirada, tus palabras, tus "te quiero", tus locuras, tus susurros, tus suspiros, tu olor...
He echado de menos tu cuerpo, que se me antoja esculpido por diosas griegas.
He echado de menos los momentos que compartimos, las tardes que pasan excesivamente rápidas, las conversaciones que nos trasladan a otra dimensión, los instantes en los que el mundo se para y sólo estás tú ante mis ojos.

Ahora, escuchando tus canciones, me doy cuenta de que quiero conocerte más, que no me voy a cansar de conocerte, y mi ansia de ti aumenta.
Quiero que los días sean eternos, para poder tenerte entre mis brazos sin cansarme, sin tener que resignarme a dejarte ir cuando llega la noche.
Quiero que tu voz sea la melodía de mi vida, que tu mirada sea el título de mi canción.

jueves, 1 de marzo de 2012

Más, contigo.

Que ya no me importan los versos que no sean tuyos, porque sé que no envuelven la belleza que veo en ellos. Me podrías engañar con tus palabras tan fácilmente como consiguen sacarme una lágrima tus párrafos.
Y en medio de tanta confusión, de tanta emoción sostenida en un nudo en la garganta, preguntándome cuán maduro o racional es emocionarme tanto por tus letras, sólo sé que quiero leer más, quiero escucharlas con tu voz, quiero sentirte en ellas y sentirme también.
Mientras me alejo de ti por la rutina del día a día, me mantengo sabiendo que es la misma rutina la que me permitirá verte pocas horas más tarde. No me canso de tu compañía, de tus suspiros, de tus palabras y tus gestos, de los besos que me robas y las caricias que te quedas. No me canso de ti, y necesito más horas de las que tiene el día para compartirlas contigo.

sábado, 11 de febrero de 2012

NUESTRO MUNDO

Las curvas de tu cuerpo, la de tus ojos, tu sonrisa, tus labios, los lóbulos de tus orejas... El recorrido que hacen mis dedos recorriendo todas y cada una de ellas, desde las ondas de tu pelo, descendiendo por tu pecho y tu cintura, para perderme en tus muslos. Todas ellas me llevan a un universo paralelo y, junto con tus besos, son de lo más peligroso que conozco, por la caída que puedo sufrir al enviarme de nuevo a la tierra. Los días se hacen minutos contigo, y los segundos sin tí eternidades. Días como los de hoy apagan mi sonrisa por querer iluminar la tuya. Días de frío que congelan pensamientos, abandonando todo el calor al sentimiento que soy incapaz de describir.
Quisiera invitarte a recorrer el mundo conmigo, nuestro mundo. Quisiera provocarte las mayores sonrisas, y escucharte reír para verte feliz. Quisiera rodearte con mis brazos por tanto tiempo que nos olvidáramos de él, y besarte hasta que se paren todos los relojes, se apaguen todas las farolas, se callen los pájaros y las personas, se pare el tráfico y se acaben las guerras, y todo ello provocado por la paz y armonía, por el amor que nos envuelve, esa sensación tan imponente que no puedo describir con palabras, y que hace que broten mis lágrimas, mis sonrisas y el brillo en mis ojos.

Recuperando la belleza

Sé que puedo unir los trocitos de un corazón que, a tus ojos, perdió la inocencia. Sólo te pido una cosa, déjate llevar, déjate querer y amar, deja que te envuelvan mis sentimientos como me envuelven a mi las esferas de sensaciones cuando estoy contigo.
Y que no se me quitan las ganas de abrazarte cada vez que te veo, y de quedarme mirando esos ojos chocolate que me hipnotizan, y de querer esfumar las nubes grises que nublan tu mente, para devolverte el arcoiris de tu sonrisa.
Lo siento, sabía y siempre lo supe que mi emotividad empañaría los ojos de quien me acompañara, y me sentí desgraciada por saber que sería cierto.
No estoy ni llegaré a estar a la altura de lo que eres para mi, pero ojalá pudiera hacerte ver un poco de lo que veo y siento. Podría servir para dos cosas: o para que enloquecieras por lo que vieras dentro de mi, pero enloquecieras de amor, o que enloquecieras al atisbar la oscuridad de tanta pasión por lo más bello, porque te inundara una sensación de miedo que no pudieras soportar. Como no quiero arriesgarme por la segunda, prefiero no saber qué pasaría si eso te ayudará a ser más feliz en mi compañía.
Ahora mismo, de lo único de lo que estoy segura es de una cosa, de dos palabras que te susurraré al oido en nuestras noches más bellas a la luz de las estrellas, con la Luna como testigo de la belleza incalculable que envuelve nuestros besos y caricias.

viernes, 27 de enero de 2012

Para ti, por hacerme feliz sin creer merecerlo.

Ya no sé quien soy, tan sólo sé que hay más luz de la habitual.
Mira...


En descuidos crearemos universos, y no todos podrán entenderlo, pero a cada instante contigo se crea un nuevo mundo, una nueva dimensión, algo que me aleja de la Tierra, me eleva creando un universo infinito que comparto contigo
Como hablar y estar ausente es la sensación que me recorre el cuerpo cuando veo caer una lágrima por tu rostro, que no quiero que tengas que llorar, y desesperadamente intento que cese, no quiero ver que tu rostro se entristece, aunque tienes el derecho de estar mal, pero yo te querré ayudar porque ya me perdí en tu universo hace tiempo, y porque el roce de mis dedos te ha magnetizado...
Ganas tú cuando las lágrimas brotan de mis ojos, lo haces bien, consigues recuperar mi sonrisa en los momentos más complicados, y eso merece que pueda jugarme la vida por ti, que pueda decir que yo mataré monstruos por ti.
No serás capaz de odiarme cuando te obligue inocentemente a reír conmigo, tal vez has pensado en renunciar a ello, a no oponerte. Y por ello me he propuesto que voy a romper tus ventanas, tu mirada se resquebrajará cuando se cruce con la mía, pero no de tristeza, sino con destellos de alegría.
Haré que sea así porque he caído sin quererlo en tu gravedad. Niña imantada, haré que merezca la pena compartir. ¿Compartir? ¿El qué? El tiempo, el Sol y la Luna, las sonrisas, las lágrimas, y mezclar nuestra risa, nuestras voces, nuestra mirada.
Si levantara cada día y no pensara en ti, todo se volvería gris como antes, sin esperanza, sin ganas, porque si me sueltas entre tanto viento ¿cómo voy a continuar?... pero ahora que lo conozco, que te tengo, sé que los días sin tí serían precipicios. Me anima levantarme y pensar en tu voz, recordar tu sonrisa para pronosticar que será un buen día, un buen día a tu lado.
Te he dedicado líneas sin sentido, pero comprenderás si te hablo así que estoy feliz por estar contigo, que  mi mayor propósito es hacerte sentir como eres capaz de hacerme sentir a mi. Si tan siquiera pudiera hacerte sentir una pequeña parte de lo que está pleno en mí, te devolvería tu inocencia, sin abandonar todo lo que conoces ya.
Y esta noche también te eché de menos, como tantas otras recordando las que sí pudimos compartir, en las que no importaba el sitio y eso estaba de más...

Y qué más decirte sin hablar...

lunes, 16 de enero de 2012

Me creía capaz de superarlas

Y después de abandonarlo todo durante largo tiempo, renazco de entre las cenizas. La temporada estresante ha pasado, y dejé todo de lado. Todo, excepto a ti.
Tras meses y meses sin derramar una lágrima, me sorprendo hoy llorando por símbolos de tu inocencia, de tu corazón, de tu yo más profundo, de algo que no conozco. Me creía fuerte por sentirme feliz, pero la felicidad es algo frágil que puede permitirse momentos de melancolía, de dolor, de emoción porque sí.
Ya no reconocía el valor de una lágrima en mis ojos.. escuece y puede ser dulce al mismo tiempo, aunque se crean saladas.
Sólo sé que el mundo está enloqueciendo, que no queda nadie cuerdo en los caminos y que con muchas incongruencias me cruzaré, pero las mías propias son las que deberán preocuparme. La locura está ahí fuera, está en todas partes, está envolviendo nuestro día a día, nuestra vida y no sólo nuestros sueños.
Pero me gusta mi locura por ti, mis ganas de hacerte reír. Y cuando mi risa suena libre y pura, me alegro porque estás ahí.
Que no queda espacio en tu piel que no quiera poseer fugazmente, no habrá besos suficientes para besarte eternamente.
Es todo complejo, raro. Odio las temporadas después de tanta presión, no me dejan pensar con claridad y se me nublan las ideas, se me empañan los ojos al tiempo que quiero tenerte entre mis brazos.
Al fin y al cabo, las lágrimas nacen solas.